La Bioconstucción es la aplicación actual de los conocimientos de cientos de años que han permitido a nuestros antepasados construir sus propias casas de manera sana y ecológica. Estos artesanos levantaban edificios a base de piedra, madera y tierra sin desgastar los ecosistemas.
La tecnología y los adelantos modernos deben ayudarnos sin hacernos olvidar estas artes. La Bioconstucción utiliza materiales y tecnologías que maximizan la eficiencia en el uso de los recursos naturales que ofrece el emplazamiento, minimizando por lo tanto la utilización de energías aportadas con sistemas activos. A la hora del proyecto es indispensable el uso de criterios de diseño bioclimático; estos utilizan elementos constructivos y funcionales que permiten alcanzar un mayor nivel de parámetros ambientales de confort, higiene y control . El edificio se considera como un organismo “viviente” y sus formas se integran en el sistema ambiental en el que se sitúa.
Dentro de la Arquitectura Bioclimática, se suele hablar también de Casa Pasiva. Una casa pasiva es un edificio en el que se puede mantener un “clima interior” confortable a lo largo de todo el año, sin recurrir a sistemas activos de producción de energía para calefacción y acondicionamiento. Por ejemplo, un sistema de calefacción con un Muro Trombe no necesita de ningún sistema mecánico de transformación de la energía radiante solar para su funcionamiento. En una casa pasiva el consumo de energía necesaria para calefacción y acondicionamiento es igual a cero. Para conseguir este resultado es muy importante trabajar sobre algunos parámetros como: orientación del edificio, estudio de las aberturas, inercia termica, vientos dominantes, zonas verdes, etc.
Durante los últimos diez años se ha producido un creciente interés en el norte de Europa, especialmente en Alemania, por la construcción de casas pasivas que cumplen una serie de requisitos específicos, enmarcados dentro de un estándar o sello de garantía. En estos casos, a menudo se recurre a un mínimo de intervención también con sistemas activos, con la intencion de minimizar el consumo de energía de los edificios. En estas viviendas se mantienen las condiciones interiores de confort consumiendo hasta un 85 % menos de energía en calefacción.
Entre estos estándares, los más conocidos son: Passivhaus, Minergie, Ecoplushome, Casaclima, Casa Zero Energy, etc.
