En noviembre volvemos a Senegal. Del 10 al 19 de noviembre de 2026 participaremos de nuevo en la construcción del Centro de Formación Profesional Bajankusoor, en Thionck Essyl, en el Bajo Casamance. Lo haremos mediante unas jornadas solidarias abiertas a personas que quieran aportar trabajo, aprender en una obra real y compartir una experiencia de cooperación junto a los equipos locales.
No planteamos el viaje como un curso convencional trasladado a otro país. Tampoco como una forma de turismo en la que la obra sirve de escenario. Volvemos porque existe un proyecto de largo recorrido, una construcción que debe continuar y una relación iniciada sobre el terreno. La propuesta consiste en incorporarnos durante unos días a ese proceso con respeto, disposición para trabajar y voluntad de aprender en ambas direcciones.
Las Jornadas solidarias de colaboración en Senegal serán una oportunidad para conocer técnicas de construcción con tierra, pero también para comprender qué significa construir en otro contexto, colaborar con personas que poseen sus propios conocimientos y poner nuestras capacidades al servicio de una necesidad concreta.
Volver a Thionck Essyl
Thionck Essyl se encuentra en la región de Ziguinchor, al sur de Senegal, en una Casamance verde y húmeda, formada por arrozales, palmerales, bosques y canales vinculados al río. La mayor parte de su población pertenece al pueblo jola o diola, cuya vida comunitaria mantiene una relación profunda con la tierra, el agua, el cultivo del arroz, la música y la celebración colectiva.
Para quienes participamos en los talleres anteriores, regresar significa reencontrarnos con un lugar y con personas con las que ya hemos compartido obra, comidas, cansancio, conversaciones, música y aprendizajes. En 2025 trabajamos con madera local, tierra y fibras vegetales junto a un grupo de 30 mujeres jola. Realizamos ensayos de mezclas, fabricamos piezas de tierra cruda, levantamos un tramo de fachada y construimos estructuras ligeras de bambú, entre otras prácticas.
Aquella experiencia quedó recogida en la crónica Construir, aprender y celebrar en Senegal. Al terminar, escribimos que aquellos talleres no debían ser un episodio aislado, sino el comienzo de una colaboración continuada. Este nuevo viaje da un primer paso para cumplir ese compromiso.
Bajankusoor: construir un centro mientras se forman capacidades
Las jornadas se desarrollarán en Bajankusoor, el centro de formación profesional que Foundawtion impulsa en Thionck Essyl, con proyecto arquitectónico y dirección de obra de Daw Office.
El nombre Bajankusoor hace referencia, en la tradición local, al lugar donde las personas sabias se reúnen para pensar, dialogar y tomar decisiones que afectan a la comunidad: una suerte de foro del pueblo. El concepto encaja con el propósito del centro, concebido como un espacio de encuentro y aprendizaje en torno a distintos oficios.
Su origen está ligado a la experiencia del CEM Kamanar, la escuela secundaria que Foundawtion y Daw Office construyeron anteriormente en la misma localidad. En aquel proceso se contrató e implicó a albañiles, carpinteros, electricistas y otros trabajadores de la zona. La propia obra se convirtió en una oportunidad para adquirir competencias que después pudieran transformarse en empleo y actividad económica local.
Bajankusoor desarrolla esa idea de manera más amplia. El futuro centro está pensado para formar en carpintería, metalistería y electromecánica, construcción y cerámica, transformación alimentaria y otros conocimientos relacionados con el trabajo y el emprendimiento. Su arquitectura se organiza alrededor de un ágora y conserva los árboles existentes como parte de los patios y espacios de transición.
La tierra del lugar es uno de sus principales materiales constructivos. La propuesta de Daw Office combina recursos y saberes presentes en el territorio con herramientas de proyecto y procedimientos contemporáneos. No se trata de importar una solución cerrada, sino de adaptar la construcción a las condiciones climáticas, materiales, económicas y culturales de la zona.
Ayudar a construir y aprender de la obra
Durante las jornadas participaremos activamente en la continuación del centro junto con trabajadores y colaboradores locales. Las tareas concretas dependerán del estado de la obra y de sus necesidades en noviembre. La ficha de la actividad prevé especialmente trabajo con tierra cruda y tapia, siempre dentro de la planificación y las indicaciones del equipo responsable.
Este matiz es importante. En una obra real, el programa no se impone al edificio: se adapta a su avance, a los materiales disponibles, a la organización de los equipos y a las condiciones del momento. Quien participe podrá acercarse a la construcción con tierra desde la práctica, pero también observar cuestiones que rara vez aparecen en un ejercicio de aula:
- cómo se reconocen y preparan los materiales del lugar;
- cómo se organiza el trabajo cuando los medios y las herramientas son diferentes de los habituales;
- cómo se coordinan personas con experiencias, lenguas y referencias constructivas distintas;
- cómo se toman decisiones sencillas de replanteo, mezcla, ejecución y control;
- cómo pueden mejorarse los procesos sin sustituir los conocimientos locales;
- y cómo la propia construcción puede convertirse en una forma de formación profesional.
Aprenderemos técnicas, pero también a escuchar, observar y revisar nuestras certezas. Trabajar en otro territorio obliga a distinguir entre aquello que sabemos hacer y aquello que realmente resulta apropiado en ese contexto.
Cooperar no es llegar con todas las respuestas
Hablar de ayuda y solidaridad exige cierta prudencia. Una colaboración útil no comienza suponiendo que quien llega desde Europa posee todas las soluciones. Comienza reconociendo que el proyecto tiene responsables, equipos y prioridades locales, y que nuestra aportación debe integrarse en ellos.
Las personas participantes no sustituyen a los profesionales del lugar. Se incorporan temporalmente a un proceso que ya existe, aportando trabajo y conocimientos cuando son pertinentes y aprendiendo de las formas locales de construir y organizarse. La cooperación adquiere sentido cuando refuerza capacidades que permanecen después del viaje, genera actividad en el territorio y crea relaciones más horizontales.
La experiencia anterior mostró con claridad ese intercambio. Compartimos criterios sobre mezclas de tierra, geometría, carpintería y herramientas; al mismo tiempo, aprendimos sobre fibras, maderas, recursos disponibles, trabajo comunitario y adaptación. Las barreras lingüísticas no desaparecieron, pero la práctica, los gestos, las pruebas y la observación permitieron construir un lenguaje común.
Por eso hablamos de aprendizaje cooperativo y solidario. La persona que viaja ofrece tiempo, esfuerzo y experiencia, pero no vuelve con las manos vacías: regresa con preguntas nuevas, relaciones, conocimientos y una comprensión más amplia de lo que significa construir con otros.
Una aportación que también permanece en la economía local
La colaboración no se limita a las horas de trabajo en la obra. La organización del viaje utiliza alojamiento, alimentación, transporte y servicios locales. Las personas participantes se alojarán con pensión completa en el campamento Abeukoum, próximo a los arrozales y al Centro de Formación Profesional.
La tasa de inscripción se destina a cubrir la estancia y las comidas; el desplazamiento hasta Senegal y hasta Thionck Essyl no está incluido. La organización facilitará información para coordinar los trayectos y la movilidad del grupo. Antes de reservar, conviene leer la información práctica para las jornadas en Senegal, donde se detallan el acceso, el alojamiento, el equipamiento personal y las herramientas recomendadas.
También es posible colaborar llevando herramientas manuales y consumibles útiles para dejarlos después en la obra y en el futuro centro. No se trata de llevar materiales al azar, sino de coordinar previamente qué hace falta para que la aportación responda a necesidades reales.
Más que jornadas de bioconstrucción
El programa incluirá encuentros y visitas que ayudarán a entender el contexto del proyecto. Entre ellos se prevé conocer el CEM Kamanar, construido con bloques de tierra comprimida, y acercarse a otros proyectos de colaboración de la zona. La convivencia cotidiana, las comidas, el paisaje, la música y el contacto con la comunidad forman parte inseparable de la experiencia.
Esto no convierte las jornadas en unas vacaciones. El trabajo puede ser físico, el clima es cálido y las condiciones son distintas de las que muchas personas conocen. Participar requiere flexibilidad, respeto por los ritmos locales y capacidad para convivir en grupo. Precisamente ahí reside buena parte del aprendizaje.
La propuesta puede interesar a profesionales y estudiantes de arquitectura o construcción, personas con experiencia en bioconstrucción, alumnado del Experto en Bioconstrucción y también a quienes tengan habilidades prácticas y una actitud abierta. No es imprescindible saberlo todo de antemano. Sí es importante estar dispuesto a colaborar, seguir las indicaciones del equipo y asumir que la escucha es una herramienta de trabajo tan necesaria como la llana o el nivel.
Información de las jornadas solidarias en Senegal
Las jornadas tendrán lugar del 10 al 19 de noviembre de 2026 en el Centro de Formación Profesional Bajankusoor, en Thionck Essyl, Bajo Casamance.
La actividad está organizada en colaboración con el proyecto impulsado por Foundawtion y diseñado por Daw Office. La participación puede validarse como prácticas del Ciclo de Experto en Bioconstrucción.
La inscripción está abierta. La ficha de las Jornadas solidarias de colaboración en Senegal reúne las condiciones actualizadas, la tasa, la disponibilidad y el procedimiento de reserva. Dado que se trata de un viaje internacional y de una actividad vinculada al desarrollo de una obra, recomendamos consultar cualquier duda antes de organizar los desplazamientos.
Volvemos porque el trabajo continúa
Regresar a Thionck Essyl es continuar una relación, no repetir una experiencia. Bajankusoor sigue creciendo y cada fase de la obra acerca el momento en que el centro pueda cumplir su función: ofrecer formación profesional vinculada a los recursos y a las oportunidades del territorio.
Nosotros volveremos para ayudar durante unos días y para seguir aprendiendo. Invitamos a sumarse a quienes entiendan la bioconstrucción no solo como un conjunto de técnicas, sino también como una manera de cuidar los recursos, compartir conocimientos y construir autonomía junto a otras personas.
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